CIUDAD DE DIOS
(Cidade de Deus)

FICHA
Año de producción: 2002
País: Brasil y Francia
Duración: 135 minutos
Versión Original: Portugués.
Negativo: Color, 35 mm.
Formato: 1,85 (lentes esféricas).
Sistemas de sonido: Dolby Digital

Directores: Fernando Meirelles y Katia Lund
Guión: Fernando Meirelles y Braulio Mantovani, basado en la novela de Paulo Nils
Fotografía: Cesar Charlone
Montaje: Daniel Rezende
Música: Antonio Pinto y Ed Côrtes

A estas altura todo el mundo ya sabe que la batucada brasileña tiene un ritmo del que es difícil resistirse; lo que no sabíamos es que si esos sones musicales suenan al mismo tiempo que nos cuentan una historia sórdida, sobre los conflictos de la delincuencia, las drogas y la violencia en una favela, el total iba a resultar tan absolutamente irresistible como este film.

F. Meirelles y K. Lund ha elaborado para el público una historia rebosante de agilidad y frescura, adaptando una novela de Paulo Nils sobre un suburbio violento de Río de Janeiro entre los años 70 y 80 y los personajes que en ella habitan. Pero más que una historia lo correcto sería decir una yuxtaposición de historias que permite recrear el avance de una saga de personajes.

De este modo, Buscapé, un niño con talento, actúa como observador - narrador de la acciones que se desarrollan a lo largo de las dos horas de película. A través de su mirada y de sus comentarios, nos introducimos en su mundo, donde él vive, de tal manera que todo fluye sin que apenas nos demos cuenta de la artificialidad del cine y su técnica. De ahí que todos los aspectos sobre los que incide la trama (violencia, apartheid social etc.) resulten tan impactantes y sobrecogedores.

Para conseguir este maravilloso resultado, Meirelles y Lund, ha sabido construir toda su película como un auténtico compendio de la técnica cinematográfica. Y es que los recursos pueden verse individualmente en otros films de forma más o menos acertada, se encuentran reunidos en este de manera magistral. El tratamiento del tiempo y el espacio, retomando la narración con precisos flashbacks; el uso del suspense en la acción mediante un montaje vibrante; la fantástica utilización de la narración en forma de voz en off que enlaza puntualmente los acontecimientos etc.

Todo encaja en la magnífica planificación realizada por los directores y su coguionista Braulio Mantovani, hasta cerrarse la trepidante estructura planteada en un círculo que no puede ser más redondo. Además, la acertada fotografía de la favelas, con una estética diferente para cada década retratada (de la luz dorada y romántica de los 60 hasta el estilo más documental de atmósfera violenta, de los 80) envuelven a la perfección la interpretación de los numerosos actores.
Y es que estas sorprendentes decenas de niños desconocidos, verdaderos habitantes de esas calles, no actúan, sino que encarnan su propia vida. El grado de verosimilitud resultante es tan potente que el asalto a la conciencia que realiza F. Meirelles y K. Lund en esta arriesgada cinta, cobra una fuerza inusitada. En estos tiempos de hastío y saturación cinematográfica, merece la pena disfrutar de la frescura de Ciudad de Dios, que se constituye como una auténtica exploración inteligente en las posibilidades del lenguaje del cine.

Sergio Márquez (08/04/2003)
sergio@cinesonido.com